
La luz, esa maravillosa creación divina, nos permite contemplar el universo y todo lo que en él habita. Su presencia constante nos recuerda que Dios ve todas las cosas. Como dice la Escritura, Él da discernimiento a los justos, pero envuelve en tinieblas a los impíos.
«El relato de la Creación nos muestra el poder creador de Dios, quien con su palabra dio origen a la luz. Esta luz, símbolo de la verdad y la justicia, expone las obras de las tinieblas. Job, en su aflicción, no logra comprender los designios divinos y cuestiona el sentido de su vida, sin percatarse de que la vida es un don que Dios renueva cada día.»
Al igual que el Seol en la Biblia, las profundidades oceánicas simbolizan lo desconocido, lo incognoscible. Estos abismos insondables, con sus miles de metros de oscuridad, recuerdan al hombre la limitación de su conocimiento. A pesar de nuestros avances, el más allá sigue siendo un misterio que desafía nuestra comprensión, tal como Jehová recuerda a Job. La muerte es el gran misterio insondable, su sombra nos acompaña a lo largo de toda nuestra existencia, por mucho que tratemos de ignorarla, ella siempre está allí.
Los orígenes del universo son un enigma que ha fascinado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Sin embargo, las fantasías de la pseudociencia, que buscan respuestas fáciles y definitivas, empañan la belleza de lo desconocido. Al igual que Job, debemos aceptar que hay preguntas que, por más que las investiguemos, permanecerán sin respuesta y ocultas tras un velo divino.
Si hay un tabú en nuestra sociedad hoy en día es la muerte. Resulta entre triste y gracioso vernos pasar por este mundo como si en realidad nunca hubiéramos nacido, y nunca fuéramos a morir. Parece que nos preocupa poco el significado de nuestra existencia. Hemos olvidado que no somos eternos. Que nacemos y morimos con un propósito. Es sabio aquel que toma conciencia de la brevedad de la vida y administra adecuadamente cada minuto que pasa.
La nieve es un fenómeno meteorológico fascinante y de gran belleza. Se forma cuando el vapor de agua de la atmósfera se congela en pequeños cristales de hielo, que luego se agrupan para formar los copos que conocemos. Los copos de nieve tienen gran variedad de formas debido a las distintas condiciones de temperatura y humedad que se van encontrando mientras se forman. De hecho, cada copo es único ¡como una huella digital! Y sólo miden entre uno y 10 milímetros de diámetro.
Probablemente, el granizo es el fenómeno meteorológico más temido que existe debido a su gran capacidad destructora. Es claramente, un elemento de juicio. La luz y el viento también son misterios impenetrables. Lo que el Señor está tratando de hacer ver a Job es que apenas conoce nada de lo que realmente ocurre en la naturaleza y el Universo, Esto nos lleva a confiar en Dios tanto por lo que nos ha revelado, como por lo que aún mantiene oculto.